Desde 1755 en la llegada del Joven Miguel Sánchez Navarro sacerdote oriundo de saltillo la cual se le conoce esta plaza por su nombre al único párroco quien fue uno de los personajes más poderosos e influyentes del norte.
Esta plaza ubicada en parte trasera de la Iglesia Santiago Apóstol no era más que un llano desolado que lo utilizaban para espectáculos y eventos y hasta después de 1900 se construye la primer construcción para esta plaza con el monumento de Venustiano Carranza.